Hace poco, la revista "Para Ti" de Argentina ha publicado una nota
sobre Miley en la cual se encuentran algunas preguntas que se le hacen
a la estrella. Está bastante interesante, así que se los recomiendo!
Publicación:
“Mi vida es como un cuento de hadas”
Miley Ray Cyrus
Es
el nuevo gran fenómeno creado por los estudios Disney, sólo comparable
al boom generado por High School Musical. Tiene apenas 15 años y un
personaje en la tevé, Hannah Montana, la convirtió en la nueva estrella
adolescente de alto impacto internacional. En los Estados Unidos acaba
de estrenarse la película que retrata su última gira, y ya es una de
las más vistas de la temporada. Viajamos a Los Angeles para conocer –y
presentarte– a Miley Ray Cyrus, o la chica de la vereda de enfrente de
las escandalosas Britney Spears y Lindsay Lohan.
"Tengo
todo lo que siempre soñé, vivo un sueño…”, repite el tema “Just like
you” (Igual que vos) en las radios. Y lo que parece ser una letra
escrita por un artista de rock –que trabajó durante años para conseguir
alcanzar su panacea– es, en cambio, la canción emblemática de Miley
Cyrus, una estrella pop internacional de tan sólo 15 años.
Al
ser hija del reconocido cantante country Billy Ray Cyrus, a quien
recientemente eligió homenajear cambiando otra vez su nombre –ahora se
identifica como Miley Ray Cyrus–, la chica creció con música en el
ambiente. “Empecé a cantar a los tres años, salía corriendo a escena en
las giras de mi papá y me ponía a cantar con Aretha Franklin. Y a los
diez empecé a entrenarme profesionalmente”, detalla Miley. Ya instalada
en Hollywood, consiguió un pequeño papel en el filme El gran pez de Tim
Burton, y a los once años el personaje de Hannah Montana fue suyo. “No
le tengo miedo a los desafíos, me gustan”, afirma como una carta de
presentación. Inmediatamente fue señalada como una brisa de aire fresco
en el mapa de las mega stars de la fábrica Disney que empezaba a
desgastarse con cada nuevo escándalo de sus chicas predilectas: Britney
Spears, su hermana menor Jamie Lynn Spears –su “heredera”, embarazada a
los 16–, o Lindsay Lohan. “Miley es sana y cool. Es casi una heroína”,
se animó a poner las manos sobre el teclado de la computadora por ella
y elogiarla Jim Silver, coeditor de la revista especializada en la
industria del juguete Toy Wishes. No en vano, la muñeca Miley Ray Cyrus
ocupa el puesto Nº 6 entre los juguetes preferidos por los chicos y
teens norteamericanos, y su peluca –rubio artificial, el accesorio
mágico con el cual transforma a su personaje de adolescente, común y
corriente, en la sensacional Hannah Montana– es furor. Esto sólo para
mencionar una parte del enorme merchandising montado a su alrededor. ¿Y
sus discos? Un suceso en todas partes: Nº 1 del Billboard Top 200;
Doble Platino en los Estados Unidos; y Disco de Platino en la
Argentina. Lo único que le faltaba acaba de estrenarse y con un éxito
rotundo: una película en la pantalla grande, Hannah Montana & Miley
Cyrus en concierto, lo mejor de dos mundos, que exhibe su reciente gira
de conciertos (54 ciudades con localidades agotadas). En los Estados
Unidos, a tres días de su estreno, la película ya había recaudado US$
29 millones (en nuestro país se estrenará por Disney Channel durante
2008). Allí Miley despliega su show en compañía de otro fenómeno
adolescente, los Jonas Brothers, comparable a los hoy olvidados
hermanos Hanson, o al trío argentino Airbag, siempre salvando las
distancias, claro. “Me interesa interactuar con la gente”, cuenta
Miley, quien permanece bien custodiada: su padre, Billy Ray, interpreta
el mismo rol en la serie, y su madre, Trish, es su asistente personal
en los conciertos. Su familia se completa con una hermana menor, un
hermano mayor y una media hermana que, además, es baterista de su
grupo. “Con ellos me siento protegida. Mis padres han buscado mi bien
más que nadie”, asegura la actriz y cantante, que la noche del 24 de
febrero pasado fue la presentadora más joven invitada a la última
entrega de los premios Oscar.
–¿Es cierto que actores consagrados hacían fila para conseguir un autógrafo para sus hijos?
–(Risas)
¡Una locura! Especialmente porque había gente que amé desde siempre…
Jennifer Garner se me acercó a hablar y me dijo que quería trabajar
conmigo… Harrison Ford estuvo sentado cerca de mí, ¡y me dirigió la
palabra! Igual que Cameron Diaz y ¡John Travolta! Fue un sueño hecho
realidad, como un cuento de hadas. Si te fijás, me puse brillitos en la
cara sólo para recordar ese momento mágico. Quería sentirme una
princesa, como Cenicienta.
–¿Hay algún artista a quien admires como referente para tu carrera?
–Sheryl
Crow es una de ellas, también Hilary Duff, y actrices que logran
mostrarse al natural, como Hilary Swank o Jodie Foster, quien tuvo la
gentileza de llamarme y darme consejos acerca de cómo crecer dentro de
este medio (N. de la R.: siendo todavía una niña, Foster se consagró en
Taxi Driver).
“Me gusta pensar que estoy haciendo historia, aunque
también es muy raro –admite Miley–. Escuché que alguien hasta se animó
a decir que ya soy una leyenda, ¡pero tengo 15 años! Así que eso es
imposible”. Lo cierto es que para esta cronista bastaron unos minutos
sobre suelo norteamericano para ver lo que su nombre es capaz de
lograr. “¿Vas a entrevistar a Hannah Montana? –preguntó, cambiando
instantáneamente de tono, el hasta ese momento adusto agente de
migraciones– ¡Con sólo una centésima parte de la fortuna que ella está
generando me consideraría satisfecho!”.
–No sos una
leyenda, pero tampoco una adolescente normal… ¿Podés hacer las cosas de
una chica de tu edad, salir con amigas, tener novio (se sabe que tuvo
una fugaz relación con Nick Jonas, de los Jonas Brothers)?
–Sé
que tengo una vida diferente, pero aprendí a vivir en el medio de un
billón de personas, y me siento una privilegiada por eso. Claro que me
gustaría hacer cosas “normales”, como ir a la escuela (estudia de
manera particular con tutores), pero estoy en el lugar adonde me llevó
la vida. En cuanto al tiempo para hacer otras cosas, trato de
inventármelo. No logró mucho pero aprovecho el que tengo y,
generalmente, lo uso para ver a mis amigas. Mantenerme cerca de ellas
es muy importante para mí.
–¿Qué significa para vos que chicas de todo el mundo te idolatren y te coloquen en el lugar de ejemplo para sus vidas?
–Es
algo delicado y difícil de asumir, porque basta que cometas un error
para que todo se complique… A veces siento que ni siquiera podés estar
un solo día de mal humor porque todos te están mirando. Por eso me
gusta dejar bien claro en mis canciones que soy una chica común, que
cometo errores y que nunca seré perfecta.
–¿Te sirve como enseñanza lo que sucedió con Britney Spears quien, evidentemente, no pudo lidiar con esa presión?
–No
quiero hablar personalmente de nadie, pero mantenerme cerca de mis
amigos y de mi familia en todo esto es lo único que nunca dejé de
hacer. Además, creo que tengo una manera de ver la vida un poco hippie…
Quiero mantener mi mente en paz, conservar un cuerpo saludable, sin
abusar de él, y creo en el poder del espíritu. Así, mientras que tenga
calma y sepa relajarme, siempre voy a estar sana… ¡Te dije que era como
una hippie!
–¿Leés lo que se dice de vos en las revistas y en internet?
–A
veces, me gusta googlearme en internet y fijarme lo que dicen al
escribir Miley. Y sobre los chismes tremendos que salen en los medios
(se toma unos segundos para seguir respondiendo y bebe un sorbo de
agua). Escuché y leí de todo sobre mí, que estuve embarazada, que me
casé, que me mudaría lejos de mi familia. Pero nada de eso fue verdad.
Al principio me molestaba pero después conseguí ignorarlo, y a veces
hasta me parece gracioso. Nunca entendí por qué la gente quiere herir a
otra gente y, con respecto a lo que se publica en las revistas, nunca
pude entender por qué hay tanto regocijo al escribir las cosas malas
sobre una persona ni el deseo de bajar a alguien (Hasta el momento, lo
más grave que se publicó sobre Miley es una fotografía suya sin
maquillaje).
–¿Imaginás tu vida sin el fenómeno Hannah Montana?
–Sé
que podría vivir sin todo esto. Incluso a veces sentí que mi cuerpo
estaba fatigado y que necesitaba un poco de descanso, pero sé que
siempre puedo tomarme tres o cuatro días de descanso y dar un paso al
costado. Cuando surge esa necesidad, hay que parar un poco. También sé
que algún día todo esto se terminará y que tendré que tomar grandes
decisiones y que será todo un reto para mí, pero ya veremos. Por ahora,
me gustaría viajar más y hacer más películas. Después me gustaría
estudiar fotografía y escribir, e incluso, vivir en otro país durante
un tiempo. Creo que la mejor manera de aprender es viajando.
–Hablando de elecciones, si tuvieras la posibilidad de elegir a un compañero ¿a quién elegirías? Aunque sea una fantasía…
–¡A
Orlando Bloom! (responde enseguida) Definitivamente, Orlando Bloom
podría ser el novio ideal… para mi próxima película (risas).
info sacada de "MILEY CYRUS ARGENTINA"